sábado, 29 de diciembre de 2012

Cuídese de los ladrones


En este diciembre, y todos los demás meses, cuídese de los ladrones.

De aquellos legal e ilegalmente constituídos para facilitar el acceso a bienes de consumo.

De aquellos indelicados que han transformado derechos básicos en negocios.












De aquellos que promueven ignorante dicha distractora.

De aquellos mercaderes de promesas sobrenaturales, probadamente engañosas.




Cuídese muy bien usted mismo, pues todos esos putrefactos vampiros,
a diferencia de los badulaques y malandrines tradicionales,
no usan cuchillos o armas de fuego.

miércoles, 26 de diciembre de 2012

In porta dell'inferno
























"PER ME SI VA NE LA CITTÀ DOLENTE,
PER ME SI VA NE L'ETTERNO DOLORE,
PER ME SI VA TRA LA PERDUTA GENTE.
GIUSTIZIA MOSSE IL MIO ALTO FATTORE:
FECEMI LA DIVINA PODESTATE,
LA SOMMA SAPIENZA E 'L PRIMO AMORE.
DINANZI A ME NON FUOR COSE CREATE
SE NON ETTERNE, E IO ETTERNO DURO.
LASCIATE OGNE SPERANZA, VOI CH'INTRATE".


martes, 27 de noviembre de 2012

Manchas que incomodan

La asociación de ateos se ha manifestado en contra del actual procurador general de la nación por
concepto de que devuelva libros que quemó cuando fue estudiante hace 30 años. A todas luces un
indicativo de la intolerancia hacia la libertad de culto (o su ausencia), exacerbada por la
(ana)crónica mojigatería del incendiario personaje.

La asociación propone como castigo a la falta que el pirómano en mención devuelva los libros
quemados y realice un discurso público de disculpa.

Si bien hay publicaciones que parecen merecerse ser convertidas en combustible para hoguera
(y otras ni merecen haber recibido ISBN desde un principio), ni en mis fantasías más macabras se me pasaría por la cabeza una acción piromaníaca tan fuera de propósito... Además donde vivo no hay estaciones, ni cocino con leña.

Sería mejor si el procurágodo comprase cada ejemplar que quemó, los hace empastar con la
técnica más lujosa posible y luego procede a declamar públicamente las partes más selectas y,
a juicio de él mismo "obscenas".

Oh! lo olvidaba, país equivocado.


Bueno, tal vez no pase que esa bestia cerrera pague por su ofensa, pero al final estoy más tranquilo al saber que podrá quemar los libros que quiera, pero jamás podrá evitar que se lea lo que escribieron Mann, García Márquez, Descartes, Victor Hugo, Proust y otros ilustrados.
Siempre habrá una imprenta que llenará hojas con aquellas manchitas de tinta que tanto incomodan.
O en su defecto se conservan 20 copias escaneadas por cada libro que haya sido mutilado.


miércoles, 17 de octubre de 2012

Pobre parásito

Por petición especial:

La pesadilla del teólogo

Bertrand Russell


El eminente teólogo doctor Thaddeus soñó que estaba muerto y se dirigía al cielo. Sus estudios le habían preparado y no tuvo ninguna dificultad para encontrar el camino. Llamó a la puerta del cielo y se encontró con un escrutinio más meticuloso de lo que esperaba.
-Solicito la admisión -explicó- porque he sido un hombre de bien y he dedicado mi vida a la gloria de Dios.

-¿Hombre? -dijo el portero-. ¿Qué es eso? Y ¿cómo es posible que una criatura tan ridícula como tú haga algo para promover la gloria de nadie?

El doctor Thaddeus se quedó perplejo.
-No es posible que desconozcas al hombre. Debes saber que el hombre es la obra suprema del Creador.

-Lamento herir tus sentimientos -dijo el portero-, pero lo que dices es nuevo para mí. Dudo que nadie de los que estamos aquí haya oído jamás hablar de esa cosa que llamas "hombre". Sin embargo, puesto que pareces afligido, tendrás la oportunidad de consultar a nuestro bibliotecario.

El bibliotecario, un ser globular con mil ojos y una boca, bajó algunos de sus ojos hacia el doctor Thaddeus.

-¿Qué es eso? -le preguntó al portero.

-Eso dice ser miembro de una especie llamada "hombre" que vive en un lugar de nombre "Tierra". Tiene la curiosa idea de que alguien se interesa especialmente por ese lugar y esta especie. Pensé que quizá podrías ilustrarle.

-Bueno -dijo amablemente el bibliotecario al teólogo-, tal vez puedas decirme dónde está ese sitio que llamas "Tierra".

-Forma parte del Sistema Solar.

-¿Y qué es el Sistema Solar? -preguntó el bibliotecario.

-Pues.. -replicó el teólogo- mi campo era el conocimiento sagrado y lo que preguntas pertenece al conocimiento profano. No obstante, he aprendido lo suficiente de mis amigos astrónomos para poder decirte que el sistema solar forma parte de la Vía Láctea.

-¿Y qué es la Vía Láctea? -preguntó el bibliotecario.

-Es una de las galaxias, de las que, según me han dicho, existen unos cien millones.

-Bueno, bueno -dijo el bibliotecario-. No esperarás que recuerde una entre un número tan elevado. Pero sí recuerdo haber oído antes la palabra "galaxia". De hecho, creo que uno de nuestros bibliotecarios auxiliares está especializado en galaxias. Llamémosle y veamos si puede ayudarnos.
Poco después se presentó el bibliotecario auxiliar galáctico, que tenía la forma de un dodecaedro. Era evidente que en otro tiempo su superficie había sido brillante, pero el polvo de los estantes le había vuelto mortecino y opaco. El bibliotecario le dijo que el doctor Thaddeus, al esforzarse por explicar su origen, había mencionado las galaxias, y confiaban en que sería posible obtener información al respecto en la sección galáctica de la biblioteca.

-Bueno, -dijo el bibliotecario auxiliar-, supongo que sería posible con el tiempo, pero como hay cien millones galaxias y a cada una le corresponde un volumen determinado. ¿Cuál desea esta extraña molécula?

-Es la galaxia llamada Vía Láctea -dijo titubeante el doctor Thaddeus.

-De acuerdo -concluyó el bibliotecario auxiliar-. Lo encontraré, si es que puedo.

Unas tres semanas después regresó y dijo que el fichero extraordinariamente eficaz de la sección galáctica le había permitido localizar la galaxia como la número QX 321.762.

-Hemos empleado a los cinco mil funcionarios de la sección galáctica en esta investigación. ¿Desea ver al funcionario encargado especialmente de la galaxia en cuestión?

Llamaron al funcionario, que resultó ser un octaedro con un ojo en cada superficie y una boca en una de ellas. Estaba sorprendido y deslumbrado al verse en una región tan brillante, lejos del umbrío limbo de sus estanterías. Se sobrepuso y preguntó con timidez:

-¿Qué desean saber acerca de una galaxia?

El doctor Thaddeus se lo explicó:
-Quiero informarme sobre el Sistema Solar, una serie de cuerpos celestes que giran alrededor de una de las estrellas de su galaxia. La estrella en cuestión se llama "Sol".

-Hum -dijo el bibliotecario de la Vía Láctea-. Ha sido bastante difícil encontrar la galaxia precisa, pero encontrar la estrella precisa en la galaxia es mucho más difícil. Sé que hay unos trescientos mil millones de estrellas en la galaxia, pero mis conocimientos no me permiten distinguir una de otra. Creo, sin embargo, que cierta vez la administración pidió la lista completa de los trescientos mil millones de estrellas y sigue guardada en el sótano. Si cree que merece la pena, emplearé a un grupo especial del Otro Lugar para que busquen esa estrella en particular.

Convinieron que, como la cuestión se había planteado y era evidente que el doctor Thaddeus estaba angustiado, siendo en principio interesante que un ser tan rudimentario se presentase de improviso, sería lo mejor que podían hacer.
Varios años después, un tetraedro muy cansado y desalentado se presentó ante el bibliotecario auxiliar galáctico y le dijo:

-Por fin he localizado esa estrella particular sobre la que se han pedido informes, pero no entiendo por qué ha despertado el menor interés. Tiene un gran parecido con muchas otras estrellas de la misma galaxia. Es de tamaño y temperatura medios y está rodeada por otros cuerpos mucho más pequeños llamados "planetas". Tras una minuciosa y microscópica investigación, he descubierto que por lo menos algunos de esos planetas tienen parásitos, y creo que esta cosa que ha solicitado los informes debe de ser uno de ellos.

Al llegar a este punto, el doctor Thaddeus rompió en un apasionado e indignado llanto:
-¿Por qué, decidme, por qué el Creador nos ocultó a los pobres habitantes de la Tierra que no fuimos nosotros quienes le incitaron a crear los Cielos? Durante mi larga vida le he servido con diligencia, creyendo que se fijaría en mis servicios y me recompensaría con dicha eterna. Y ahora parece que ni siquiera tenía conocimiento de mi existencia. Me decís que soy un animalículo infinitesimal en un pequeño cuerpo que gira alrededor de un miembro insignificante de un grupo formado por trescientos mil millones de estrellas, que sólo es uno entre muchos millones de tales grupos. ¡No puedo soportarlo, y ya no me es posible adorar a mi Creador!

-Muy bien -dijo el portero-. Porque no hay ningún Creador que adorar, ya que la ilimitada cavidad del Universo es eterna, nada la creó, y todo lo que ves no ha surgido más que de la combinación aleatoria entre los elementos primordiales. Aunque tú, triste homúnculo, en el Gran Libro de la Naturaleza, debes de ser una insignificante errata, con la que no deberíamos haber perdido ni un ápice de nuestra enorme duración temporal.

En aquel momento se despertó el teólogo.
-El poder de Satán sobre nuestra imaginación, durante el sueño, es aterrador -musitó.


Tomado de:
http://www.lainsignia.org/2004/diciembre/cul_055.htm

miércoles, 10 de octubre de 2012

De ciencia y emociones

En un programa del canal con H, dentro de la discusión de los argumentos más relevantes sobre la (necesidad de) la existencia de dios, acuñaron la siguiente frase:

"La ciencia no está en contacto con las necesidades emocionales de la gente"

Pero para eso son las telenovelas.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Pasajero 53

Probablemente algunos automáticamente deseen adicionar 4 unidades para
convertir esta entrada en el título homónimo de una película
del año 1992 protagonizada por Wesley Snipes y
Bruce Payne, donde éste último representa a un peligroso
terrorista que secuestra un avión de pasajeros.

En realidad, el número 5 veces diez y 3 trata sobre el origen
del libro número 4 de Rushdie.

Al parecer el autor tuvo en su poder documentos históricos que relatan
la pilatuna visionaria que le hizo el hombre de arena al máximo
representante y heraldo de la religión de la estrella contigua al
satélite menguante. De este modo surgió la inspiración para escribir
el libro por el que tantos de sus editores han perecido [4].

Pasajes del libro ponen en evidencia críticas mediante unguladas
ironías hacia aquellos que, siendo originarios de un país
subyugado a otro, pretenden adoptar las costumbres de la nación
dominante, algo que se replica incluso en otros pares (neo)colonia-reino
en el mal llamado nuevo continente.  

Del mismo modo, no faltan las alusiones codificadas a un imán exiliado
que eventualmente termina por asumir el poder.

Mas el pasaje onírico más enardecedor, presente en el
quincuagésimo tercero verso, producto aparente del arenero,
trata sobre la inclusión en el olimpo, de ocupación solitaria,
de previas deidades femeninas paganas preislámicas del inframundo,
el lucero vespertino y el destino, quienes finalmente nunca han de
ingresar.

Es notoria en este último la exquisita convolución entre el
enemigo arenero, el persuasivo alucinado y la subestimación del
poder del sexo opuesto, muestra de una denuncia del
autor de esas extrañas y retrógradas formas de fanatismo que
caracterizan a tal creencia revelada.

En resumen, un gran libro.




http://jenarovillamil.wordpress.com/2012/09/23/salman-rushdie-y-sus-memorias-reviven-los-versos-satanicos/
http://janecaste.blogcindario.com/2012/09/00161-los-versos-satanicos-salman-rushdie.html
http://en.wikipedia.org/wiki/The_Satanic_Verses

lunes, 27 de agosto de 2012

Es el ateismo una religion?


Quienes somos ateos somos seguidores de un "predicador"?

Es claro que la pregunta proviene de un creyente.
Y, contrario a lo más razonable que se pudiere hacer, como es ignorar a quien hace
preguntas idiotas como esa, pues aquí va:

Inicialmente, pensé en leer un poco lo que los sitios de Richard Dawkins, Daniel Dennett y 
otros que la tienen clarísima. Por ejemplo, puedo colocar unos apartes del inicio del libro "El mundo y sus demonios" del extinto Carl Sagan sobre sus padres.

Pero esta vez comenzaré con escritos de mi propia inspiración, esto con el fin de contradecir 
desde el principio la tonta idea de que un ateo tiene, para los creyentes, la obligación 
por "sucesión lógica" de seguir a algo o alguien.

-Hay personas a las cuales aprecio en altísima medida, particularmente todos aquellos
que algo me han enseñado y que de algún modo han influído en mí. 

Sin embargo, en el caso de mi madre, cuando cumplí 16 años le dije que nunca 
más iría a una ceremonia religiosa.
Recientemente me rehusé a ser padrino cuando me enteré de que 
debía hacer un curso en una iglesia y estar en el bautizo del niño, 
pues para mí un sacerdote católico no tiene NADA que enseñarme al respecto.

Duras respuestas a personas de mi propia familia.


Bien, posiblemente estoy cometiendo un error táctico al defender con mi experiencia 
personal, error muy frecuente de los creyentes, mas creo no ser el único ateo que se ha enfrentado a la incomodidad de las réplicas de los familiares.



-Hace unos años conocí a verdaderos maestros con los cuales tuve la oportunidad de
interactuar con ellos como colegas y como ateos.
Pensaría entonces el creyente promedio que me he vuelto seguidor del grupo, pero no es así.

Por ejemplo, soy de los que ha sostenido que un tal Jesucristo, "verbatim" de los evangelios,
con milagros, resurrección y todas las majaderías conexas, nunca fueron hechos.

A lo sumo pudiera yo admitir la existencia de una sucesión de prestidigitadores y,
en términos modernos, culebreros adoctrinadores, y que alguno de tantos tuvo un nombre muy común para la época: Yeshua. 
Pero eso se ve hoy igualmente, como el filipino Apollo Quiboloy, el ruso Sergei Torop (Visalion), el inglés David Shayler, por mencionar a tres mendaces.


-Si ocurre que una voz dice "Soy dios, tírese por ese abismo que yo lo recibo",
por instinto de conservación se duda, se mira el fondo del hueco... Bueno, si aún así te vas a lanzar, usa cuerda de Bungee.
Acaso al pasar la calle no miras a ambos lados?

-Se ven cantidades de personas religiosas que siguen sin cuestionar, terribles recomendaciones de pastores, sacerdotes, chamanes, coaches y otros echeverris, ritos y tradiciones ridículas.

Anuncios de televisión de amuletos con trozos de madera de la cruz de Gólgota... Qué cruz tan grande! Más que Gulliver. Pudieras armar todo un bosque juntando todas esas reliquias. 
Simples amuletos inocuos, placebos con fines de lucro.

Ni siquiera el santo sudario que, aunque es una pieza que ningún científico ha podido explicar bien cómo se imprimió la imagen, la reconstrucción 3D me parece de un caucásico, 
incompatible con la fisonomía de los palestinos de la época. 
(Bueno, tal vez uno de esos "yeshuas" pudo haber sido hijo de un "lechero" francés, lo que pudiera explicar la supuesta migración de María al sur de Francia)... Véis lo que es un chisme?


Ahora, piensen en poner de acuerdo las voces de 20 ateos al tiempo:
Algo que caracteriza a algunos ateos es su sentido crítico, eso hace tan complicado que, aunque son bastantes, se organicen en un grupo consolidado. Pareciera que el simple intento les huele a manguala.

-Cuando un suceso resulta ser repetible en numerosos experimentos, conducidos por múltiples observadores, bajo las mismas condiciones, es un hecho, una teoría.
Por eso disiento de aquellos que dicen haber sido testigos o receptores directos de un milagro.
Los supuestos milagros son aún mas excluyentes que las sociedades de consumo.
Mientras los acaudalados de dichas sociedades pueden sumar menos de un 10% del total de población, los eventos autodenominados milagrosos "ocurren" en partes por billón (el estadounidense o el del SI según la credulidad).


Ser ateo es no creer algo por autoridad o por tradición, cuestionar la informacion que llega y verificarla hasta probar su repetibilidad, su veracidad, lo que en principio contradice el postulado de la pregunta inicial.

Lo malo del creyente es el terco convencimiento de su alucinación. Es como empujar una pared soplando.